Final de recta; Nuvolari: Una de las claves de hacer un buen tiempo es poder frenar tarde para esta curva. La curva comienza en realidad en la recta, ya que tendremos que colocar el coche pegado al muro, a la derecha de la recta, para poder apuntar a la frenada y hacer la frenada totalmente rectos. Ojo al bache que hay en la frenada, ya que tendremos que asegurarnos el no reducir coincidiendo con el bache, ya que desestabilizaría el coche. Es importante mantenernos bien a la izquierda todo el tiempo hasta el punto de giro.

El punto de giro es tarde y suave, buscamos un vértice de mitad para adelante, ya que buscamos velocidad de salida y acelerar pronto. La salida de la curva es importante y podemos usar más allá del asfalto, porque tenemos una zona de cemento que nos ayudará a abrir la dirección.

Varzi: Es una curva peligrosa. Se gira pronto para intentar hacer el mínimo ángulo de volante. Con la mayoría de coches se puede hacer totalmente a fondo, pero OJO! Si te equivocas con el punto de giro tendrás problemas a la salida, y si pisas la tierra seguramente acabes en el muro. El piano interior se puede usar.

LeMans-Farina: las pongo juntas porque son una curva en realidad. La frenada y trazada inicial es muy polémica, ya que en realidad hay dos opciones, la trazada “Escuela” y la trazada “Carrera”. La llamamos así porque la primera opción es la que teóricamente es mejor en un papel, pero cronómetro en mano la trazada “carrera” es claramente más rápida. . Esta última es la que explicaré. La frenada se ha de hacer por en medio de la pista y apuntando a un vértice muy pronto. Pasamos frenando por él y “nos pasamos” de la curva. En realidad buscamos un vértice muy tarde, pero ganando el tiempo en la entrada. La velocidad de salida no nos importa, ya que no hay casi especio entre LeMans y farina. Para Farina tenemos que usar el espacio exterior de cemento. Hay que parar el coche muy bien, ya que lo único que queremos es acelerar a fondo lo antes posible y esa es la prioridad. El piano del vértice se puede pisar.

Rampa Pegaso: esta curva es a fondo con casi cualquier coche, pero eso no quiere decir que sea fácil. Hay que forzarse a girar muy tarde, ya que si no lo hacemos nos quedaremos in pista a la salida de la curva. El piano se puede pisar mucho, aunque si el coche es capaz de pasar a fondo con holgura, no te lo recomiendo, ya que estaremos dando trabajo a la suspensión que no es necesario. En lluvia esta curva es muy peligrosa y te recomiendo máxima precaución, ya que patina de manera muy irregular.

Hípica: su nombre real es Portago pero todo el mundo la conoce como hípica. La dificultad de esta curva está en la llegada. La llegada es a muy alta velocidad y con una curva derecha e izquierda que nos hace llegar a la frenada en apoyo. La primera clave está en retrasar mucho el vértice a la derecha y mucho a la izquierda, para maximizar el trozo de frenada recto. La frenada ha de ser por el centro y tratando de colocar el coche recto. Una vez hemos hecho la frenada buscamos un vértice que puede variar dependiendo del coche. Una vez aceleramos le “damos salida” al coche usando el exterior de la pista en la larga curva para poder acelerar a fondo lo antes posible.

Bajada Bugatti: La curva más famosa por ser la que más siniestros de coches produce. Es muy rápida, ciega y con un bache en el apoyo, todos los ingredientes de desastre. La primera clave está en el punto de giro, al que tenemos que llegar con el coche ya frenado, es decir, no entrar a la curva frenando, sino que frenamos y luego giramos en dos operaciones separadas. El piano se puede pisar, pero no lo recomiendo, ya que nos desestabilizará el coche. La mirada ha de ir a la frenada de la siguiente para que nuestra vista lleve nuestras manos al lugar correcto. Tenemos que ajustar nuestra velocidad pensando en el bache.

Bugatti: Es una curva muy técnica y de paciencia, puedes perder mucho tiempo si la haces mal. La clave está en buscar un vértice en mitad y tener paciencia para acelerar en el momento justo y no antes, si aceleras demasiado pronto no podrás acelerar a fondo. La salida de la curva es fundamental, ya que necesitamos abrir la dirección lo antes posible para aplicar el gas. Hay mucha pista por usar a la salida.

Monza: La curva más importante. La velocidad de salida es fundamental, con lo que posicionar el coche para poder dar gas, con la mayor inercia posible es lo más importante. La frenada se hace por en medio y en diagonal, apuntando al punto de giro. Si frenamos por la izquierda haremos muchos metros y frenaremos más pronto. Una vez frenado, soltar el freno pronto para poner inercia al coche es fundamental, y apuntar para poner el gas lo antes posible. Usamos la zona exterior del circuito que se pueden pisar para ayudarnos a tener más velocidad.

Maria de Villota: Es la última curva. Con muchos coches es a fondo y solo debemos preocuparnos de la trazada, donde solo nos equivocaremos si giramos demasiado pronto y pisamos fuera de la pista a la salida. El piano interior se puede usar. En caso de no ser a fondo es importante quitar la velocidad (que será simplemente levantar el gas) antes del giro, para que cuando lo hagamos tengamos el pie en el acelerador y el peso detrás.

Estos son los pequeños trucos de una vuelta al Jarama, espero que los disfrutéis y los practiquéis con precaución, y tras unas vueltas de práctica los empecéis a aplicar para disfrutar al máximo de uno de los circuitos más bonitos de Europa.

Deja una respuesta